Un formulario corto y te llega por correo un informe de benchmark maquetado en Word.
Proyecto, sector, mercado, objetivo del benchmark, notas de contexto y un correo.
Un agente convierte ese texto libre en un brief ordenado.
Otro agente sale a la web a mirar competidores y prácticas del sector.
Una segunda pasada pule el análisis y el documento sale maquetado con portada.
Cada etapa recibe la salida de la anterior en un formato fijo. Es lo que en su momento daba estructura a un informe largo.
Se construyó cuando encadenar agentes especializados era la manera de conseguir un resultado estructurado. Los modelos actuales llegan a un sitio parecido con un buen prompt.
Sigue en pie porque el entregable en Word ahorra trabajo de maquetación y porque hay decenas de informes reales hechos con ella. Pero no va a evolucionar.